domingo, 8 de mayo de 2016

LOCALIZACIÓN CUENCA RÍO BOGOTÁ







SOPHIA RODRÍGUEZ LEGUIZAMÓN 804

PLANES DE ORDENACIÓN Y MANEJO DE CUENCA - POMCA

SOPHIA RODRÍGUEZ LEGUIZAMÓN 804

El Plan de Manejo y Ordenamiento de una Cuenca, POMCA, es el planeamiento del uso y manejo sostenible de sus recursos naturales renovables, de manera que se consiga mantener o restablecer un adecuado equilibrio entre el aprovechamiento económico de tales recursos y la conservación de la estructura físico-biótica de la cuenca y particularmente de sus recursos hídricos.
También es el marco para planificar el uso sostenible de la cuenca y la ejecución de programas y proyectos específicos dirigidos a conservar, preservar, proteger o prevenir el deterioro y/o restaurar la cuenca hidrográfica.
CUENCA: Entiéndase por cuenca u hoya hidrográfica el área de aguas superficiales o subterráneas, que vierten a una red natural con uno o varios cauces naturales, de caudal continuo o intermitente, que confluyen en un curso mayor, que a su vez, puede desembocar en un río principal, en un depósito natural de aguas, en un pantano o directamente en el mar (Decreto Ley 2811 de 1974).
La cuenca hidrográfica se define a partir de una línea imaginaria llamada divisoria de aguas, que es una línea que separa la superficie de tierra cuyo drenaje fluye hacia un cauce dado, de las superficies de tierra cuyos drenajes corren hacia otro cauce (V.T. Chow, 1994).
¿PARA QUÉ SE ORDENA UNA CUENCA?
  • Para la planificación del uso y manejo sostenible de los recursos naturales renovables.
  • Para mantener el equilibrio entre el aprovechamiento social y económico de los recursos.
  • Para la conservación de la estructura físico-biótica de la cuenca y de sus recursos.
  • Para planificar programas y proyectos, tendientes a la conservación, protección, restauración y prevención del deterioro de la cuenca.
La ordenación de una cuenca, se hace ejecutando las siguientes fases:
  • Diagnóstico
  • Prospectiva
  • Formulación
  • Ejecución
  • Seguimiento y evaluación
  • Administración de la cuenca (ecosistema).
La ordenación y manejo de las cuencas del Distrito Capital cuenta con dos instancias para la discusión, análisis y toma de decisiones frente a las propuestas y medidas que se requieren para lograr los propósitos de la ordenación. Una de ellas es de carácter decisorio (Comisión Conjunta, conformada por la Corporación Autónoma Regional ¿CAR, Parques Nacionales Naturales y la Secretaría Distrital de Ambiente ¿SDA- para el caso del río Tunjuelo y la CAR y SDA para los ríos Juan Amarillo-Salitre y Fucha), derivada de la condición compartida de las cuencas con otras autoridades ambientales (Ley 99 de 2003 y Decreto 1604 de 2002), y la segunda, de carácter intra institucional (Comité Técnico Interno, Resolución SDA 2081 de 2010 ), para realizar los aportes técnicos necesarios, según la competencia e idoneidad de cada dependencia de la SDA.
TOMADO DE :Secretaria Distrital de  Medio  Ambiente

sábado, 7 de mayo de 2016

**LAURA CASTELLANOS 802**

Cambio climático hará que la Costa sea más seca y Andes más lluviosos

El cambio climático no tiene reversa, pero no afectará de la misma forma a todo el país en los próximos 25 años ni en lo que resta del siglo. Habrá regiones que sufrirán por un incremento de la temperatura y otras por falta de lluvias. Y algunas más, porque precisamente esas precipitaciones serán muy intensas.
Como los impacto no serán los mismos, el Gobierno y las administraciones regionales tendrán que diseñar y aplicar medidas diferenciadas para enfrentar los cambios del clima y reducir la vulnerabilidad del territorio, que se ha hecho cada vez más evidente en zonas rurales y ciudades capitales.

Esta es, tal vez, la principal conclusión del documento ‘Nuevos escenarios del cambio climático’, que fue presentado este martes por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (Pnud), el Ideam y el Ministerio de Ambiente y Desarrollo.
El estudio sustenta este panorama explicando que hasta el año 2100 la temperatura promedio de Colombia, que hoy está en 22 grados, subiría dos grados centígrados adicionales.
Ese aumento sería gradual, ya que de aquí al 2040 está contemplado un ascenso de 0,9 grados y hasta 2070 ese incremento llegaría a los 1,6 grados promedio.
Pero ese calentamiento no sugiere que todo el territorio sufrirá por situaciones relacionadas, como sequías u olas de calor.
Por ejemplo, la región Caribe será más seca porque allí lloverá casi un 15 por ciento menos. Las lluvias bajarán en un 27 por ciento del territorio nacional, reducción que será de entre un 10 y un 30 por ciento, incluyendo a Amazonas, Vaupés, sur de Caquetá, Bolívar, Sucre, norte del Cesar, La Guajira, Atlántico, San Andrés y Providencia y Magdalena. Igualmente en Meta y Casanare (Orinoquia).
Los mayores aumentos de la temperatura entre los años 2071 y 2100 se esperan en Arauca, Vichada, Vaupés y Norte de Santander.
Más agua
Pero mientras eso sucederá en la Costa Atlántica o en parte de los Llanos, en el 14 por ciento del país las precipitaciones aumentarán. Es el caso de la región Andina, donde subirán en un 8,9 por ciento de aquí al 2040. Nariño, Cauca, Huila, Tolima, Eje Cafetero y Cundinamarca enfrentarán ese crecimiento. Sucederá lo mismo en el Pacífico (Valle, Nariño y Chocó), al igual que en el occidente de Antioquia y el centro de Boyacá.
Bogotá está incluida dentro de este último grupo y su desarrollo deberá pensarse para que sus vías y viviendas puedan resistir frecuentes tormentas y borrascas, incluso granizadas que podrían ser reiteradas.
En los sitios donde lloverá más se podrán incrementar las posibilidades de deslizamientos de tierra. Es el caso de Nariño, Quindío y Risaralda. También se incrementan los riesgos para que acueductos veredales sufran daños y los haya también en la infraestructura vial en áreas de montaña o inundaciones en áreas planas. Tal vez el sector que debe estar más atento a esta situación es el agrícola, que podría enfrentar el aumento y desplazamiento de plagas sobre monocultivos.
¿Más zonas desérticas?
Y en donde no habrá tanta agua disponible y los aguaceros serán escasos, el incremento de la temperatura, sumado a los cambios en el uso del suelo, podrán incrementar los procesos de desertificación.
También podrían enfrentarse a una disminución de la productividad de los suelos agrícolas, pérdida de fuentes y cursos de agua y delicadas olas de calor. Igualmente, zonas inmunes a la llegada de mosquitos transmisores de virus como dengue o chikunguña comenzarían a ver estos insectos.
Para el Amazonas se prevé un debilitamiento de su seguridad alimentaria, al igual que de la integridad ecológica de sus ecosistemas, tal vez los más valiosos del hemisferio.
“Los sectores productivos y los gobiernos locales y nacional podrán planear acciones y evitar tragedias a mediano y largo plazo. Aquí hemos pronosticado los escenarios para 2040, 2070 y 2100, y aunque parece lejano, estamos a tiempo para construir las obras necesarias para detener potenciales tragedias. La generación que vivirá a finales del siglo ya nació o esta por nacer, por ella debemos comenzar a trabajar ya”, explicó Ómar Franco, director del Ideam.
Por su parte, el ministro de Ambiente y Desarrollo, Gabriel Vallejo, resaltó que estos escenarios representan un insumo para avanzar hacia un análisis de vulnerabilidad y aumentar el nivel de planificación para reducir los riesgos y subir la capacidad de respuesta de cada región.
Esto incluye el desarrollo de carreteras, el avance industrial y la actuación de la Unidad Nacional de la Gestión del Riesgo de Desastres. Toda esta información hace parte de la ‘Tercera comunicación de cambio climático’.
Este es uno de los primeros capítulos de ese gran documento que deberá entregarse el próximo año. Una radiografía que, de alguna forma, muestra a este fenómeno climático global como un enemigo de consideración. Más adelante, esa ‘Tercera comunicación’ dirá cómo nos va a atacar y en qué lugares (análisis de vulnerabilidad). Deberá completarse con una estrategia más actualizada para enfrentarlo con políticas adecuadas.
Calor sube por la quema de combustibles fósiles
El incremento en la temperatura, no solo en Colombia sino en el resto del mundo, se produce por la continua emisión de gases de efecto invernadero, producto de la quema de combustibles fósiles (carbón, petróleo) para mover las actividades humanas.
En este tema Colombia resulta ser una víctima, pues produce menos del 1 por ciento de las emisiones globales (0,37 por ciento), pero es uno de los países latinoamericanos más propensos a resistir tragedias originadas por la transformación climática. Los mayores contaminadores son Estados Unidos y China.
A pesar de los esfuerzos políticos y científicos, la focalización de dióxido de carbono, el gas que más contribuye al efecto invernadero, aumentó su concentración a un ritmo que no se había registrado en casi 30 años. Una cuarta parte de las emisiones totales de CO2 las absorben los océanos.
Los mayores aumentos de temperatura por regiones
En el Caribe, el Cesar
La temperatura aumentará 0,94 grados centígrados hasta 2040, pero superará los 2 grados en 2100. Afectará a todos los departamentos de la región, incluyendo la Sierra Nevada de Santa Marta. Los más impactados por este cambio serían Cesar (2,49 grados centígrados), Magdalena (2,42 grados), La Guajira (2,31 grados), Bolívar (2,23 grados) y Atlántico (2,15 grados). El mayor efecto en la zona será la pérdida de fuentes hídricas.
En la Orinoquia se secarán humedales
Para finales del siglo la temperatura habrá aumentado en 2,5 grados. Vichada, Casanare y Arauca serán los departamentos donde se notará más ese incremento, con 2,60, 2,31 y 2,15 grados centígrados, respectivamente. El efecto más importante de estas temperaturas en la región será la pérdida o secamiento de humedales y esteros.
En el Pacífico, el Valle
En esta región la temperatura subirá 0,8 grados centígrados hasta el 2040 y superará los 2 grados en 2100. El Valle tendrá el aumento más significativo, con 2,42 grados centígrados a finales del siglo. El norte de la región tendrá el cambio de temperatura más importante. Los impactos principales serán los desplazamientos altitudinales de la biodiversidad sobre la cordillera Occidental y estrés térmico para la agricultura.
Incendios forestales, el riesgo en la Amazonia
En todos los departamentos de esta región la temperatura subirá más de 2,2 grados hasta el 2100. El que resistirá mayor incremento será Guainía (2,69 grados centígrados) seguido de Vaupés (2,65 grados), Guaviare (2,50 grados) y Amazonas (2,37 grados).
Los mayores efectos serán el estrés térmico para el bosque húmedo y la mayor vulnerabilidad a incendios forestales.
Santanderes en la región Andina
La temperatura será mayor en 2 grados centígrados en 2100. Norte de Santander (2,63 grados), Santander (2,47) y los departamentos del Eje Cafetero notarán el mayor aumento. También Boyacá (2,38 grados). Los principales efectos serán olas de calor, cambios para la agricultura y pérdida de biodiversidad.
La región Caribe será más seca porque allí lloverá casi un 15 por ciento menos.

domingo, 1 de mayo de 2016

cambios climaticos- sofia hurtado 802



                                        CAMBIOS CLIMATICOS - SOFIA HURTADO 802
Sequías que matan los cultivos y el ganado, inundaciones que arrasan el campo, temperaturas que obligan a usar la calefacción o el aire acondicionado... Entonces, el precio de los alimentos sube, se hacen obras para mitigar los daños, y las enfermedades aumentan. El cambio climático le sale caro al mundo.
“Con el incremento en la temperatura, mucha del área ecuatorial será inhabitable y habrá desplazamientos masivos de personas, con los conflictos que eso suele traer”. Ese es el vaticinio de Nicholas Stern, miembro de la junta del Instituto del Cambio Climático de la London School of Economics (LSE), ex vicepresidente de desarrollo económico y execonomista en jefe del Banco Mundial.

La transformación debe ser rápida, pues la meta es evitar que la temperatura global se incremente dos grados antes de que finalice este siglo. De lo contrario, las consecuencias serán catastróficas no solo para el medioambiente, sino para la economía mundial.
Stern asegura que para reducir en 25 % las emisiones de aquí al 2050, se requieren tres acciones: controlar las emanaciones de carbono mediante impuestos, regulaciones o cargas, para que las empresas se autorregulen; invertir en el uso e innovación de energías bajas en carbono y, como tercera medida, educar y eliminar las barreras de la eficiencia energética.
¿Cuánto vale tomar las medidas necesarias? Según Climate Action y el programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Unep), se requiere una inversión de 5,7 billones de dólares –unos 17.100 billones de pesos– solo en infraestructura verde. Esto superaría al producto interno bruto que Alemania tendría en el 2030. Pero los esfuerzos de hoy son insuficientes: actualmente, la inversión anual global es apenas de 360.000 millones de dólares anuales, unos 1.084 billones de pesos.
Si se corrige el rumbo –lo que será difícil por el monto que se requiere–, el beneficio económico será evidente. Según el análisis de Naciones Unidas para la reunión COP21 en París el año pasado, se calcula que con la promesa de Europa a reducir el 40 % de sus emisiones para el 2030, ese continente generaría 70.000 empleos de tiempo completo, evitaría la muerte de 6.000 personas y se ahorrarían 33.000 millones de dólares en combustibles fósiles.
Y el solo acuerdo entre Estados Unidos y China para reducir emisiones generaría medio millón de empleos y salvaría 100.000 vidas en el país asiático. En EE. UU. se generarían 650.000 empleos y se impedirían 27.000 muertes por contaminación.

cuidemos el río de Bogotá - sofia hurtado 802

                                       
                                                 CUIDEMOS AL RÍO DE BOGOTÁ -
                                                  sofia hurtado 802

Cundinamarca, alcaldes de 12 municipios que conforman la Cuenca Baja del río con autoridades ambientales y locales, en el marco del II Foro de Capacitación sobre la Recuperación de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá, con el fin de entregar avances sobre los trabajos de recuperación de la cuenca del Rio Bogotá.
Este segundo Foro de Capacitación se hizo con el fin de sensibilizar y actualizar a los funcionarios de las autoridades de la cuenca sobre las normas, manejo y protección de la flora y fauna silvestre, los ecosistemas en general y el Sistema Integral de la Cuenca del Río Bogotá.
Los encuentros son parte fundamental del fallo de la Sentencia del Río Bogotá, en donde se han logrado importantes avances como la creación del Consejo Estratégico de la Cuenca Hidrográfica del Río Bogotá en octubre de 2014. Este ente es liderado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible y tiene como fin realizar un trabajo de coordinación interinstitucional que dé solución a los problemas de orden técnico, administrativo y financiero en el marco de la recuperación del río, así como sentar las bases para su descontaminación definitiva.
José Ricardo Rodríguez Díaz, asesor del Ministro de Ambiente para los temas del Río Bogotá, explicó que los avances más importantes se han dado en el marco del trabajo interinstitucional que ha permitido una planeación y una coordinación de las acciones para la recuperación del río.
Así mismo, el funcionario hizo un llamado a los habitantes de los municipios que hacen parte de la Cuenca Hidrográfica, para que se apropien de este recurso hídrico, lo protejan y se concienticen de la importancia de su cuidado. ‘‘De nada sirven los esfuerzos y dineros invertidos si no hay conciencia de cuidar y preservar este recurso natural’’, aseguró.
La recuperación de la cuenca del Río Bogotá comprende los trabajos de ampliación de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Salitre por parte de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en donde se han aplicado las normas establecidas por el Banco Mundial. Este proyecto tiene un costo estimado de 390 millones de dólares.
De igual forma, desde el año 2012 se trabaja en la adecuación hidráulica de la cuenca media del Río, con la intervención en 56 kms en el sector Alicachín, en Soacha, hasta Puente La Virgen, en el municipio de Cota. Hasta marzo del presente año se ha logrado la adecuación de un tramo de 45 kilómetros.
También se han financiado obras de saneamiento en Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales en municipios de la Cuenca Alta y Media del río Bogotá como Mosquera, Chía, Facatativá y Cajicá con recursos del Fondo FIAB y en el marco del convenio 171 de 2007 suscrito con la CAR.
Finalmente, destaca el trabajo de cooperación con la agencia de internacional GIZ, con la que se llevó a cabo un encuentro de intercambio técnico sobre la rehabilitación y gestión integral del Río Emscher en Alemania. Por su parte la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá, socializó el diseño conceptual de la planta de tratamiento de aguas residuales (PTAR) Canoas. 

miércoles, 27 de abril de 2016

CAMBIO CLIMÁTICO VALENTINA TORRES 803




´´MARCHA POR EL CLIMA ´´

VALENTINA TORRES 803
           
“Para lograr el cambio, puedes empezar en cualquier lugar” fue la frase escrita en uno de los miles de carteles, banderolas y cintas que llenaron de colores, de vida y de esperanza la “Marcha por el clima” realizada el pasado 12 de Diciembre al pie de la Torre Eiffel en París.
Mientras 15 000 personas se reunían alrededor del emblemático símbolo parisino, en la “Cumbre climática” (Conferencia de las partes COP21) los líderes de todo el mundo se reunían por última vez, para llegar a un consenso y lograr el tan esperado “Acuerdo Climático Global”.
Es así que en la noche del 12 de Diciembre del presente, luego de dos semanas de intensas negociaciones, los aplausos y felicitaciones se escucharon dentro de las instalaciones de COP21, el mundo tenía finalmente un “Acuerdo climático global” firmado por 195 países, entre los cuales se encuentran Estados Unidos y China.
La adopción de este acuerdo, que vincula a todas las partes o gobiernos, fue denominada “Histórica” según palabras del Ministro de Relaciones Exteriores Francés Laurent Fabius, actual presidente de la COP21. Palabra que ha sido citada por diversos líderes mundiales luego de lo acontecido, lo cierto es que el documento de 32 páginas, contiene las bases que definirán los siguientes pasos que el mundo dará en conjunto para hacer frente al fenómeno conocido como Cambio Climático, el cual ya se hace presente con el aumento de temperatura, la irregularidad en las estaciones, la intensificación de desastres naturales entre otros.
             En adelante, el desafío de cada gobierno será aterrizar lo consensuado, escrito y firmado en París. A continuación, se resumen algunos de los puntos calientes del documento final:
  1. Se reconoce que los actuales compromisos nacionales, para reducción de emisiones de gases de efecto invernadero al 2030 (INDC), no son suficientes, por lo que se requiere de mayores esfuerzos para limitar el incremento de la temperatura promedio global, en no más de 2°C.
  2. Se acordó trabajar para que  la temperatura global del planeta se limite a un incremento de 2°C, haciendo esfuerzos por no superar los 1.5°C. (El Panel Gubernamental de Cambio Climático (IPCC)  ha reportado escenarios del mundo en base a diferentes niveles de aumento de temperatura. El escenario que tiene menor probabilidad de riesgo de impactos severos, indica que no se debería superar los 1.5°C para el año 2050).
  3. Para alcanzar la meta propuesta, los países deberán alcanzar el pico de sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) lo más pronto posible, considerando que a los países en vías de desarrollo les tomará más tiempo. Las medidas que tomen para reducir sus emisiones estarán sujetas a la tecnología y ciencia disponible, de modo que haya un balance entre lo que se emite y lo que puede ser absorbido, lo cual debería lograrse para  la segunda mitad del siglo.
  4. Se implementará el principio de Responsabilidades comunes pero diferenciadas y capacidades respectivas (CBDR-RC) , en otras palabras, los países desarrollados, debido a su responsabilidad histórica, deberán liderar las acciones frente al cambio climático, en especial la reducción de emisiones de GEI. Así mismo, serán quienes lideren la provisión de financiamiento, tecnología y capacitación hacia los países en vías de desarrollo.
  5. En materia de financiamiento climático, se reconoce la importancia del financiamiento tanto para adaptación como mitigación. Además, se establece que antes del 2025 se definirá una meta de financiamiento cuantificable, la cual tendrá un piso de 100 000 millones de dólares movilizados anualmente, el cuál será sometido a revisión con posibilidad de ser incrementado.
  6. Se implementará un comité de Creación de Capacidades durante el período 2016-2020, el cual trabajará en un plan de capacitación y entrenamiento para los países en vías de desarrollo. Esta capacitación no solamente considera temas técnicos, tecnológicos y científicos, sino también, la educación y concientización de la población en temas de cambio climático.
  7. Se incluyó tanto el componente de Adaptación a cambio climático como el componente Daños y Pérdidas. Sin embargo no incluye la responsabilidad sobre los daños o una mención a compensación por los mismos.
  8. En cuanto a Derechos Humanos se hace referencia a los mismos en el preámbulo mas no en los artículos del texto final, pese a la demanda de algunos países por considerarse dentro de los artículos.







Si bien el documento final del “Acuerdo Climático Global” ha recibido todo tanto comentarios positivos como negativos, es en definitiva un documento que refleja el consenso de 195 países y que trae consigo cambios para la humanidad entera, en un mundo donde los líderes de cada país se sientan ya no solamente para discutir sobre futuras inversiones de petróleo o carbón, sino donde todos y en especial los más jóvenes crecen soñando y trabajando por y para un mundo  con nuevas soluciones energéticas, más eficientes y limpias, con un mundo responsable y solidario  con los  que se verán más afectados , un mundo cuyas futuras generaciones pueden seguir llamándolo “hogar” 

Continuación un vídeo que muetra la situación de el mundo frente al cambio climático